Paso 1: La base del picante El secreto de una buena Sajta está en el ají. Si usas vainas secas, debes despepitarlas, lavarlas y licuarlas con un poco de agua hasta obtener una pasta sedosa. En una olla amplia, calienta un poco de aceite y sofríe la cebolla picada con el ajo y el comino. Una vez que la cebolla esté transparente, añade la pasta de ají amarillo. Cocina este ahogado a fuego lento, removiendo constantemente durante al menos 15 minutos hasta que el aceite se separe del ají; este proceso es vital para evitar dolores estomacales y potenciar el sabor.
Paso 2: Sellado y cocción del pollo Mientras se cocina el ají, en una sartén aparte con aceite bien caliente, sella las presas de pollo previamente salpimentadas hasta que la piel esté dorada y crujiente. Una vez listas, incorpóralas a la olla con el ahogado de ají. Añade las arvejas y una taza de caldo de pollo o agua hirviendo. Deja cocinar a fuego medio, con la olla tapada, por unos 25 a 30 minutos hasta que el pollo esté tierno y la salsa haya espesado.
Paso 3: Preparación de la Tunta Real Lava bien la tunta remojada y córtala en trozos medianos (pellizcados). Cocínala al vapor o en agua con sal hasta que esté suave. Aparte, licúa el maní tostado con un poco de agua hasta obtener una salsa blanca y espesa. Cocina esta salsa de maní en una ollita pequeña con sal y un chorrito de aceite hasta que espese y esté cocida (unos 10 minutos). Finalmente, mezcla la salsa de maní con la tunta caliente para que se impregne de sabor y cremosidad.
Paso 4: La frescura de la Sarsa Para equilibrar los sabores intensos, prepara la guarnición: corta la cebolla en pluma (tiras finas) y lávala para suavizar el sabor. Corta el tomate en juliana o cubos. Mezcla ambos en un bol, añade hojas de quirquiña deshojadas, sal y un chorrito de aceite. Si te gusta el picante extra, añade rodajas finas de locoto.
Paso 5: Emplatado tradicional Sirve generosamente: coloca primero una papa cocida y una buena porción de tunta con maní. Acomoda al lado la presa de pollo y báñala abundantemente con la salsa de ají amarillo y arvejas. Corona el plato con la sarsa fresca de cebolla y tomate encima del pollo. ¡Disfruta de este festín de sabores andinos!